COMENTARIO A TIEMPO
POR TEODORO RENTERÍA ARRÓYAVE
PRIMERA PARTE
LA SANTÍSIA TRINIDAD, DOLORES HIDALGO, GUANAJUATO. Dicen que las comparaciones son odiosas, en nuestro gremio se comprueba el drama y el heroísmo de los periodistas. En México, por desgracia, contabilizamos de 1983 a la fecha 401 asesinatos, de los cuales han sido víctimas: 340 periodistas; 9 locutores; 16 trabajadores de prensa; 19 familiares y 12 amigos de comunicadores; 2 civiles, y 3 escoltas; además de 28 desapariciones forzadas pendientes de aclaración.
Desde el 7 de octubre de 2023 a la fecha, la Organización de la Naciones Unidas, ONU, ha verificado de forma independiente el asesinato de 211 periodistas en Gaza, incluidas 28 mujeres. Según su brazo para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, al menos 47 murieron mientras ejercían su labor, además, al menos 49 periodistas palestinos permanecen detenidos en cárceles israelíes, según la Comisión Palestina de Detenidos y Ex detenidos.
“Los chalecos de prensa han pasado de ser una protección para convertirse en blancos de ataque”, denunció un periodista a la Oficina de Derechos Humanos de la ONU en el Territorio Palestino Ocupado.
Periodistas por encima de todo. En una foto, con una pierna, apoyado en muletas, Sami Shahada permanece de pie detrás de su cámara, con su chaqueta azul de prensa, trabajando con sus colegas entre los escombros de la destrucción.
“Fui testigo de todos los crímenes que ocurrieron, y luego llegó el momento en que fui testigo de un crimen que se perpetró contra mí”, declaró a Noticias ONU.
“Yo era un periodista de campo, llevaba una cámara en una zona abierta y llevaba un casco y una chaqueta que me identificaban como periodista, y sin embargo fui directamente atacado”.
Aquel incidente marcó un punto de inflexión en mi vida. “Antes no necesitaba ayuda de nadie, ahora la necesito”.
“Tengo la determinación y la persistencia necesarias para superar esta nueva realidad. Así es como debemos trabajar los periodistas en Gaza”.
El periodista Mohammed Abu Namous también es ejemplo de ello. Filmando con uno de sus colegas entre los escombros de un edificio destruido en la ciudad de Gaza, declaró: “Mientras el mundo celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa, los periodistas palestinos recuerdan sus lugares de trabajo, destruidos en la guerra”.
“Lo mínimo que necesitamos para llevar a cabo nuestro trabajo periodístico es electricidad e Internet, pero muchos no disponemos de ello, así que recurrimos a tiendas comerciales que nos proporcionan Internet. Las calles son ahora nuestras oficinas”.
El periodista palestino Mohammed Abu Namous y su colega cubren las repercusiones de la guerra en Gaza. En su opinión, los periodistas palestinos han sido blanco de ataques durante la ocupación israelí de Gaza. Afirmó que hay que proteger a los trabajadores de los medios de comunicación “tanto si trabajan en Palestina como en cualquier otra parte del mundo”.
Sus voces no serán silenciadas: “cumplir con nuestra misión”. El periodista Moamen Sharafi dijo que había perdido a miembros de su familia en un bombardeo israelí en el norte de Gaza. A pesar de “los muchos impactos negativos a nivel personal, social y humanitario, profesionalmente nada ha cambiado”. “Estamos más decididos a continuar nuestro trabajo, a mantener nuestros valores profesionales y cumplir nuestra misión con humanidad ante el mundo”. Así o más clara es la jornada diaria de los periodistas. CONTINUARÁ.
SEGUNDA Y ÚLTIMA PARTE
Ya dijimos que las comparaciones son odiosas, sin embargo en nuestro gremio se comprueba el drama y el heroísmo de los periodistas. En México, por desgracia, contabilizamos de 1983 a la fecha 401 asesinatos, de los cuales han sido víctimas: 340 periodistas, las demás son personas afines, es decir en 42 años; en Gaza, en dos años, Israel ha asesinado a 211 periodistas, de acuerdo a las cifras de la Organización de la Naciones Unidas, ONU. En efecto, “los chalecos de prensa han pasado de ser una protección para convertirse en blancos de ataque”.
Lo anterior me recuerda cuando reporteros en los prolegómenos y durante las matanzas de estudiantes del 68 y del 71, se nos indicó que dobláramos la manga izquierdo de nuestros sacos para que nos identificaran los agentes y demás policías, pues fue el caso que, los periodista con esa señal fuimos los primeros agredidos con el miserable objetivo de que no dieramos fé pública de los terribles acontecimientos.
Continuemos con los dramáticos relatos de los colegas corresponsales en la zona del Medio Oriente, agredida despiadadamente por Israel ante su heroica labor “Para transmitir la realidad de lo que está ocurriendo sobre el terreno dentro de Gaza, concretamente la situación humanitaria, y el impacto en los niños, las mujeres y los ancianos, que sufren enormemente”.
“La libertad de las personas depende de la libertad de prensa. El periodismo libre e independiente es un bien público esencial”, declaró el Secretario General de la ONU, António Guterrez en su mensaje por el Día Mundial de la Libertad de Prensa.
Por su parte el organismo para los refugiados palestinos de Naciones Unidas, UNRWA, urge a que se permita la entrada de periodistas a la Franja de Gaza. El libre flujo de información y la información independiente son clave para la rendición de cuentas durante los conflictos. “Gaza no debería ser una excepción. Ya es hora de que los medios de comunicación internacionales entren en Gaza”, dice el responsable de esa agencia.
La Federación Internacional de Periodistas, IFJ, por su siglas en inglés, denunció las difamaciones del ejército israelí contra reporteros en Gaza. La organización recuerda que la labor periodística está protegida por el derecho internacional humanitario.
El ejército de Israel ha lanzado reiteradas acusaciones sin pruebas contra profesionales de la información en Gaza, por ello la organización exige a las autoridades israelíes que cesen de inmediato las difamaciones y respeten el derecho de los periodistas a informar desde zonas de conflicto sin ser criminalizados por ejercer su labor.
La IFJ, que representa a más de 600.000 profesionales de la comunicación en todo el mundo, ha expresado su profunda preocupación ante lo que considera una “campaña sistemática de difamación” emprendida por las Fuerzas de Defensa de Israel contra periodistas palestinos que informan desde la Franja de Gaza.
En un comunicado, la IFJ advierte que las acusaciones emitidas por las FDI, en las que se vincula a periodistas con organizaciones terroristas como Hamás, no sólo carecen de pruebas, sino que representan un grave riesgo para la integridad física de estos profesionales.
La denuncia de la IFJ responde a recientes declaraciones del portavoz de las FDI, el contralmirante Daniel Hagari, quien sugirió que los periodistas que trabajan para medios como Al Jazeera y otros en Gaza estarían actuando como “combatientes” al servicio de Hamás.
Estas afirmaciones, lejos de aportar pruebas concretas, forman parte de una narrativa oficial que busca deslegitimar la labor informativa en una de las zonas más peligrosas del mundo para ejercer el periodismo.
La IFJ recuerda que los periodistas que cubren conflictos armados están protegidos por el derecho internacional humanitario, concretamente por los Convenios de Ginebra y sus protocolos adicionales, que prohíben atacar a los civiles, incluidos los profesionales de los medios de comunicación, salvo que participen directamente en hostilidades, algo que debe probarse de manera fehaciente.
“El periodismo no es un crimen. Difamar a quienes arriesgan su vida para informar es una forma de censura violenta que no puede ser tolerada por la comunidad internacional”, señala la organización, que ya ha presentado varias denuncias ante la Corte Penal Internacional, CPI, por la muerte de periodistas en ataques israelíes.
Además de las difamaciones, la IFJ denuncia otras formas de hostigamiento a la prensa, como el bloqueo de señales de medios internacionales, las restricciones a la entrada de periodistas extranjeros en Gaza y la destrucción de instalaciones de comunicación. Estas acciones, sostiene la organización, forman parte de una estrategia más amplia de censura y control de la narrativa oficial.
La ausencia de testigos internacionales sobre el terreno ha incrementado la importancia de los periodistas locales, que trabajan en condiciones extremas para ofrecer información a la comunidad internacional. Sin su labor, sería prácticamente imposible documentar las violaciones de derechos humanos que se cometen en el enclave palestino por parte de Israel.
Periodista y escritor; presidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; secretario de Desarrollo Social de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional, Académico de Número y Director de Comunicación de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodororenteriaa@gmail.com Nos escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org, y el portal: www.irradianoticias.com